6 de enero (Id=55)

Antífona de Entrada

Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, para que recibiéramos el ser hijos por adopción.
Misit Deus Fílium suum, factum ex mulíere, ut adoptiónem filíorum recipéremus.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno: tú que has querido manifestarte con nueva claridad en el nacimiento de tu Hijo Jesucristo, concédenos, te rogamos, que así como él comparte con nosotros, naciendo de la Virgen, la condición humana, nosotros consigamos en su reino participar un día de la gloria de su divinidad.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

El Espíritu, el agua y la sangre

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
5, 5-13

Queridos hijos: ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es el que vino mediante agua y sangre, Jesucristo; no por agua únicamente, sino por agua y sangre; y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo.
Si aceptamos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios. Y Dios ha dado testimonio acerca de su Hijo. Si uno cree en el Hijo de Dios, tiene ya el testimonio de Dios.
Si uno no cree a Dios, lo hace pasar por mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo. Ahora bien, el testimonio consiste en que Dios nos ha dado vida eterna, la vida que está en su Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.
Les
he escrito estas cosas a ustedes, que creen en el Hijo de Dios, para que sepan que tienen la vida eterna.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 147, 12-13.14-15.19-20

Demos gracias y alabemos al Señor.
Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

Glorifica al Señor, Jerusalén, alaba a tu Dios, Sión. Que él refuerza los cerrojos de tus puertas y bendice a tus hijos en medio de ti.
Demos gracias y alabemos al Señor.
Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

El mantiene la paz en tus fronteras y te alimenta con la mejor harina; él envía a la tierra sus órdenes, veloz va corriendo su mensaje.
Demos gracias y alabemos al Señor.
Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

Manifestó su palabra a Jacob, sus leyes y decretos a Israel. Con ningún pueblo actuó así, ni les dio a conocer sus decretos.
Demos gracias y alabemos al Señor.
Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: "Este es mi Hijo amado: escúchenlo".
Caeli apérti sunt et vox Patris intónuit: Hic est Fílius meus caríssimus; audíte illum.
Aleluya.

Evangelio

Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
1, 7-11

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo Juan proclamaba:
"Detrás de mí viene uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los bautizo con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo".
Por esos días llegó Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. En cuanto salió Jesús del agua, vio que los cielos se rasgaban y al Espíritu que bajaba sobre él como una paloma. Se oyó entonces una voz que venía del cielo:
"Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, con bondad la ofrenda de tu pueblo, y haz que cuanto creemos por la fe se haga vida en nosotros por medio de este sacramento.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Cristo, luz de los pueblos

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque hoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvación; pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal, nos hiciste partícipes de la gloria de su inmortalidad.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

De su plenitud todos hemos recibido gracia tras gracia.
De plenitúdine eius nos omnes accépimus, et grátiam pro grátia.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, tú que llegas hasta nosotros en la participación de la Eucaristía, concédenos obtener el fruto de este sacramento y que al recibirlo nos hagamos cada día más dignos de este don tuyo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

.